Contrarrestar la acidificación

La acidificación de los mares es considerada a menudo como el "otro problema" asociado con el aumento de la concentración de CO2en la atmósfera, adicional al calentamiento global.

Este impacto no está relacionado con el efecto invernadero, es decir, la captura de energía por el gas presente en la atmósfera, sino con algunas reacciones químicas que ocurren en el agua de mar que involucran CO2 y afectan la acidez del agua. Aproximadamente un tercio de dióxido de carbono emitido a la atmósfera es absorbido por el agua de mar, donde se convierte en ácido carbónico, que se disocia fácilmente en iones bicarbonato, carbonato y H+: este último aumenta la acidez del agua de mar. Cuanto más CO2 hay en la atmósfera, mayor es la concentración de H+ y menor el pH del agua de mar.

Una mayor acidez del agua de mar puede dañar los ecosistemas marinos de varias maneras, por ejemplo, al limitar la formación de carbonato de calcio, de la que se componen las conchas y esqueletos de muchos organismos marinos, como corales, moluscos y zooplancton. Si el agua es ácida, estos organismos no pueden desarrollarse adecuadamente y proliferar, causando graves daños al ecosistema.

Uno de los signos de la acidificación de los mares es la degradación de los arrecifes de coral, ecosistemas delicados y maravillosamente complejos. Su blanqueamiento, es decir, la pérdida progresiva de microalgas que cubren los corales y que apoyan el crecimiento, también daña a los organismos que encuentran refugio y alimento, incluso a aquellos que no sufren directamente por la mayor acidez.

Sin embargo, la acidificación de los océanos y el calentamiento global no deben verse como temas separados, porque tienen muchos vínculos. El aumento de la temperatura de los océanos empeora aún más el daño de la acidificación en muchos organismos marinos. Para los corales, las aguas superficiales más cálidas son ahora la causa principal de los fenómenos de blanqueo que han devastado muchos arrecifes, incluidos los que en 2016 y 2017 provocaron la descomposición de la mitad de la Gran barrera de coral en Australia.

El problema de la acidificación de los mares también concierne al Mediterráneo, como lo demuestran los resultados del proyecto europeo MEDSEA.

Para contrarrestar la acidificación de los mares, se propuso la descarga de sustancias alcalinas, a fin de aumentar el pH y al mismo tiempo permitir una mayor remoción de CO2 de la atmósfera. Esta técnica se llama "alcalinización del océano" o "encalado del océano". Los procedimientos operativos, los beneficios o los riesgos potenciales para los ecosistemas marinos son actualmente estudiados por varios grupos de investigación y son una de las actividades del proyecto DESARC-MARESANUS.

 

 

Para saber más sobre:

Doney et al. (2014) Tendencias históricas y futuras en biogeoquímica oceánica y clima. Oceanografía, 27 (1), 108-119

Hönisch et al. (2012) El registro geológico de la acidificación del océano. Science, 335 (6072), 1058-1063

Dove et al. (2013) Descalcificación futura de los arrecifes en un escenario de emisiones de CO2 de actividad habitual. Actas de la Academia Nacional de Ciencias, 110 (38), 15342-15347

Renforth P. et al. (2013) Desafíos de ingeniería del encalado oceánico. Energía, 60, 442-452

Lenton et al. (2108) Evaluación de la remoción del dióxido de carbono a través de la alcalinización oceánica mundial y regional bajo vías de emisión alta y baja. Sistema de tierra Dynam., 9, 339-357, 2018

Proyecto europeo MEDSEA

Video: Probando las aguas: la acidificación en el Mediterráneo.

Video: Acidificación Oceánica

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Coral bleeching
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